
Las imágenes de Franco aún molestan. Ayer quitaron una de las pocas estatuas del dictador que quedaban en España. Y me pregunto yo, ¿tanto incomodan?. Es cierto que yo no he vivido esa época pero para mí es historia. Lamentablemente o afortunadamente es la historia de España.
Forma parte de una época para algunos gloriosa y para otros la peor que ha vivido el país, pero Franco lleva muerto, y bien enterrado, 31 años. No creo que un busto suyo haga daño, ya, a nadie. El pasado, pasado está. Hay que vivir el presente y dejar tranquilo a los fantasmas de antaño.
Por eso no entiendo el afán del gobierno por quitar todos los elementos que recuerden al generalísimo, ya sean nombres de calles, estatuas o plazas. ¿Y por qué no quitamos de paso el franquismo de los libros de historia?. Me parece algo ridículo.
Para mí Franco es el fin de una etapa y el principio de la mejor decisión que se ha tomado: la Democracia.